Estrategia de precio
El precio es
una variable de la mercadotecnia que crea el valor de los productos y servicios
que generan los ingresos para las empresas. El precio es además una estimación
cuantitativa del producto que expresa la aceptación o no del consumidor hacia
el conjunto de atributos ofrecido. Es la cantidad de dinero u otros elementos
de utilidad que se necesitan para adquirir un producto y su utilidad. La
utilidad es un atributo con el potencial de satisfacer necesidades o deseos. El
precio también se puede concebir como la cantidad de dinero necesaria para
adquirir un producto o servicio y todo lo que lo rodea.
6.9.1 Importancia del precio
El precio es
uno de los componentes de la mercadotecnia que retoma un valor muy
significativo, ya que le permite la obtención de ingresos para la organización.
El precio es una de las variables definibles de la demanda y, aunque no es la única,
cumple con una función destacable como determinante del consumo. La fijación de
los precios es una tarea decisiva y estratégica para la economía, para los
consumidores o clientes y para la empresa.

Figura 14. El
precio y lo que facilita.
Fuente: el autor (2014).
- Para la economía: es el regulador fundamental
del sistema económico, porque influye en la asignación de los factores de la
producción: el trabajo, la tierra y el capital. Los salarios altos atraen el
trabajo, la tierra y el capital.
- Para los
consumidores: algunos clientes se interesan principalmente en los precios
bajos, en tanto que a otro segmento le preocupan más otros factores, como el
servicio, la calidad, el valor y la imagen de la marca. El precio es importante
también como componente de valor. Valor: es la proporción de los beneficios
percibidos al precio y otros costos en que se incurra.
- Para la
empresa: el precio es importante para la demanda, porque el dinero entra en la organización
a través de los precios. Esto afecta la competencia a los ingresos y a las
utilidades netas. El precio de un producto es un importante factor,
determinante de la demanda que el mercado hace de ese producto.
6.9.2 Tipos de precio
Aunque
existen diferentes clasificaciones del precio, se proponen la siguiente:
- Precio
de mercado. Es el precio que asigna la oferta y la demanda
de los productos. Lo que se traduce en que, a mayor oferta del producto, menor
precio y a menor oferta del mismo, mayor precio.
- Precio
económico. Es un precio que surge de la sumatoria que
resulta de los costos fijos, más los costos variables que generan los costos
totales de fabricación, al cual se le suma un margen de utilidad para obtener
el precio final del producto.
- Precio
psicológico o impar. Es aquel que la empresa asigna con el propósito de
motivar e incentivar la venta de los productos. Por ejemplo, con valores como $789
o $599, lo que se traduce en los consumidores en precios atractivos.
-
Precio regulado. Es un precio en el cual para su fijación
intercede el Estado, como el que se le asigna a los servicios públicos, la
gasolina, etc.
6.9.3 Objetivos en la asignación de precios
Aunque los
objetivos de fijación de precios varían de empresa a empresa, ellos pueden ser
clasificados de la siguiente manera:

La Figura 15 muestra los objetivos del precio, donde
se destaca lo siguiente:
-
Objetivos de ganancia y rentabilidad. Las empresas
comerciales, y su
dirección,
son juzgadas por su habilidad para generar ganancias. Aceptables:
estas
ganancias pueden medirse en valores monetarios o como un porcentaje de las
ventas, o como un porcentaje del capital empleado, o como una combinación de
las anteriores. Los objetivos de rentabilidad de la inversión son comunes en el
comercio y pueden ser objetivos a corto o largo plazo, declarados como ganancias
como un porcentaje de ventas o de los activos. Al tomar decisiones de fijación
de precios, este es un enfoque basado en el costo. Las metas establecidas dependerán
de la economía en que la organización opera.
-
Maximización de los ingresos. Cuando resulta
difícil calcular las funciones de costos (por ejemplo, cuando los costos son
indirectos o compartidos por diferentes productos), se debe buscar aumentar al
máximo los ingresos al fijar los precios. Se hace así, porque solo se necesita
estimar los patrones de demanda, porque se cree que si se maximizan los
ingresos corrientes entonces se maximizarán las ganancias a largo plazo.
-
Objetivos orientados a las ventas. Se adoptan
características para lograr un rápido crecimiento o para desalentar a otras
compañías de su propósito de entrar en el mercado. En ocasiones, las decisiones
de precios se deben orientar a la maximización de las ventas para maximizar
ganancias. En estos casos, la organización establece un nivel mínimo aceptable
de ganancias y entonces trata de aumentar al máximo las ventas, pero con la
restricción de lograr ese nivel de ganancias.
-
Objetivos orientados al mantenimiento o incremento de la participación de
mercado. Para tener una buena posición en el mercado
muchas empresas hacen énfasis en la participación del mercado o en el volumen
de ventas por encima de las ganancias, al menos a corto plazo. Se fijan precios
para maximizar el volumen de ventas, con la maximización de la participación en
el mercado, las metas específicas de la organización pueden ser mantener su
participación o aumentar su participación. Frecuentemente hay una relación
positiva entre una participación de mercado alta y la rentabilidad, pues los
volúmenes adicionales ayudan a reducir los costos por unidad de producción.
-
Objetivos orientados a la situación actual (statu quo).
La estabilización de precios suele ser la meta en las industrias donde el
producto está muy estandarizado. Las compañías más pequeñas de esas industrias
tienden a “seguir al líder” cuando fijan sus precios, lo que les permite seguir
siendo competitivas.
Estabilización
de precios: el objetivo de estabilizar los precios se logra de la misma manera
que aquella en la que se descarta el precio como base de la competencia. Es
decir, la empresa buscará mantener sus propios precios en el nivel de los
precios de la competencia o alrededor de él. Sin embargo, lo que está en la
mira no es negar el precio como una posible ventaja del mercadeo, sino estrechar
el rango de las diferencias y fluctuaciones de precios.
-
Objetivos competitivos. Estos son diseñados para hacer
frente a la competencia, solamente se puede utilizar esta estrategia si se
tiene valor agregado, es decir, ventajas competitivas y comparativas, con
respecto a los productos de la competencia.
-
Objetivos para enfrentar a la competencia. En
ocasiones, las empresas fijan los precios de sus productos con la finalidad de
desalentar a los competidores a entrar en el mercado o de forzarlos a salir del
mercado. Esto se puede hacer manteniendo precios y márgenes de ganancia
relativamente bajos. La medida en que esta estrategia de fijación de precios se
puede practicar, depende de los propios requisitos de retorno de la inversión
de la empresa y del vigor con que
se vigilan
las acciones contrarias a la competencia. Las empresas que adoptan metas
orientadas a enfrentar a la competencia, no son necesariamente pasivas en el
mercadeo. Por el contrario, casi siempre compiten agresivamente empleando otros
elementos del marketing mix,
a este enfoque se le llama “competencia ajena al precio”.
-
Objetivos de prestigio. Los objetivos de prestigio
están desvinculados de los objetivos de rentabilidad o de volumen, puesto que
implican establecer precios relativamente altos para desarrollar una imagen de
calidad y exclusividad que atraiga a los consumidores preocupados con el
estatus. Estos objetivos reflejan un reconocimiento del papel que tiene el
precio para crear la imagen de la organización y de sus productos o servicios.
6.9.4 Factores que influyen en la determinación del precio
Los
principales factores son: la demanda estimada, las reacciones de la competencia,
otros elementos de la mezcla de marketing
(producto, canales de distribución, promoción),
así:
-
Demanda estimada. Se interpreta como la cantidad de bienes y
servicios que los consumidores están dispuestos a tomar, en un momento
determinado, en un lugar determinado, y a los distintos precios alternativos en
condiciones de un mercado normal. Los pasos para calcular la demanda son:
• Determinar
el precio esperado por el mercado.
• Estimar
volumen de ventas a distintos escenarios de precios.
• El
tamaño de la demanda y la frecuencia de compra afectan las decisiones de precios
hasta determinar el precio esperado, de acuerdo con lo que se cree que será el
valor para los consumidores.
-
Reacciones de la competencia. El comportamiento
que asume la competencia frente a una modificación de los precios se puede
determinar mediante la identificación de las siguientes variables, cuando los
productos son directamente semejantes, ejemplo: los zapatos. O cuando se trata
de sustitutos disponibles, ejemplo: transporte aéreo frente a transporte
terrestre. O de productos no relacionados destinados a los mismos consumidores,
ejemplo: MP3 frente a un monopatín.
-
Otros elementos de la mezcla de marketing.
Los otros ingredientes de la mezcla de marketing que influyen de manera
considerable en el precio base de un producto, son:
• El
producto. A lo largo del ciclo de vida hay que hacer cambios de precios en los
productos para que sigan siendo competitivos.
• Los
canales de distribución y los intermediarios repercuten en los precios y se puede
afianzar o desestimular la demanda. Una compañía que vende a través de mayorista
fija un precio distinto que si vendiera directamente a los detallistas.
• La
promoción. Si la promoción queda en manos de los intermediarios esto disminuye
costos para los productores y el valor que se asigna a la distribución será más
bajo.
-
Los precios están sujetos a los costos de fabricación o producción.
Es así como se pueden asignar precios sobre el costo y un margen de utilidad.
Este es el método más popular, significa poner el precio de una unidad de
producto igual al costo total de la unidad, más la ganancia deseada sobre la
unidad.
-
Precios basados solo en costo marginales. Consiste en poner
los precios basados solo en los costos marginales, no en los totales. Este
método se usa si se quiere mantener empleada la fuerza de trabajo durante una
temporada de poca demanda y cuando se espera que un producto sirva de gancho
para vender otro.
-
El punto de equilibrio. Como se observa en la anterior
figura, el punto de equilibrio es el puesto que permite comparar los ingresos
totales recibidos con los costos asociados con la venta de un producto (IT=CT).
El punto de equilibrio es

usado
comúnmente para determinar la posible rentabilidad de vender determinado producto.
Para calcular el punto de equilibrio es necesario tener bien identificado el
comportamiento de los costos. Un costo fijo (CF): es aquel que no varía con el nivel
de producción y hay que afrontarlo aunque la producción sea igual a cero.
Se destacan
el alquiler, los seguros, los sueldos del personal administrativo y la amortización
de los equipos, todos estos son ejemplos de gastos que no varían directamente
con el nivel de producción. Los costos fijos totales (CFT):
son la suma de todos los costos fijos. El costo
fijo promedio (CFM): costo fijo total/#de unidades producidas. Los costos
variables (CV): son los gastos que varían en relación directa con los volúmenes
de producción y que serán nulos cuando la producción sea igual a cero. Incluyen
los costos de la materia prima, el costo de la hora de trabajo y el costo de
los envases. El costo variable total (CVT): es la suma de todos los costos
variables; cuantas más unidades se produzcan, más alto es el costo de
producción. Los costos variables promedio (CVM): suelen ser altos en las
primeras cantidades de unidades producidas y disminuyen conforme crece la producción.
CVM= CV/UP. El costo marginal: es el costo de producir y vender una unidad más.
Es una relación de incremento. Contribución marginal=precio de venta- costo
variable unitario.
Fuente: Moya, P.
(2015). Introducción a la Mercadotecnia. Un acercamiento a la satisfacción de
Necesidades. Tunja: Editorial UPTC. 168 p.
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