Mercado, Mezcla de Mercado
Mercado, Mezcla de Mercado
“No
vigile el ciclo de vida del producto,
vigile
el ciclo de vida del mercado”
Philip Kotler
La
satisfacción de necesidades de una sociedad motiva a sus miembros a llevar a cabo
determinadas actividades mediante las cuales se obtienen bienes y servicios que
se requieren. La mercadotecnia precisamente se ocupa de identificar tales necesidades
y la generación de los satisfactores donde intervienen de manera directa el
consumo y sus características, la producción y todo lo que esto implica, la
distribución, la comercialización y la forma de dar a conocer tales
satisfactores.
Es
importante aclarar que los términos mercadotecnia, marketing y mercadeo significan lo mismo,
como ya se aclaró anteriormente, pero mercadeo y mercado son dos términos que
tiene significados diferentes y complementarios y tienen una gran relación, ya
que el segundo está inmerso en la definición, desarrollo y aplicación del
primero. A continuación, se proponen unas generalidades del mercado y sus
principales tipos y componentes.
3.1
Conceptualización y generalidades del mercado
En las
economías de mercado, las empresas ofrecen libremente los bienes o servicios,
es decir, la oferta a un grupo de personas que los necesitan, que están dispuestos
a comprar y a pagar por ellos, esto es la demanda. Los clientes, consumidores o
compradores eligen lo que compran en función de los precios.
El
intercambio facilita el flujo de productos y servicios y el dinero.
Para comprender las generalidades del mercadeo, aspectos que lo relacionan con la mercadotecnia o mercadeo, es necesario definir desde varios puntos de vista el mercado para identificar, precisar y comprender su significado.
Mercado.
Es un conjunto de transacciones y acuerdos de
intercambio de bienes o servicios entre personas naturales o jurídicas. Es el
acuerdo mutuo de las transacciones entre individuos e instituciones. Se concibe
como el ambiente social que facilita las condiciones para el intercambio de
satisfacciones; el ambiente social lo integran los oferentes y demandantes de
los bienes y servicios que entran en una relación comercial con el fin de
buscar la satisfacción de las
necesidades.
Se puede decir que el mercado es el lugar o espacio físico o virtual en donde
confluyen la oferta y la demanda en un proceso transacción comercial que busca
la satisfacción bidireccional de necesidades. Otros conceptos que permiten una
visión más amplia con respecto al significado y definición del mercado, son:
- Mercado: se puede definir como el lugar físico o virtual y donde se lleva a cabo el intercambio de productos, mediante un proceso de transacciones comerciales.
- Mercado: es un lugar público donde se reúnen compradores y vendedores para intercambiar bienes, servicios o información de mercado.
- Según la economía, se entiende por mercado el lugar al que asisten las fuerzas de la oferta y la demanda para realizar las transacciones de bienes y servicios a un determinado precio. Comprende todas las personas, hogares, empresas e instituciones que tienen necesidades de ser satisfechas con los productos de los ofertantes.
- Mercado: es el lugar donde confluyen compradores y vendedores para satisfacer mutuamente necesidades a través de un proceso de intercambio comercial. El comprador recibe el producto para su satisfacción. El vendedor satisface sus necesidades cuando obtiene el dinero por la venta de los productos.
- Mercado: personas u organizaciones con necesidades por satisfacer, dinero que gastar y el deseo de gastarlo. Un ejemplo de mercado lo encontramos en los almacenes de cadena, las tiendas y el comercio en términos generales.
3.2
Elementos que intervienen en el mercado
Los
elementos del mercado se constituyen en los componentes integrales que permiten
identificar y caracterizarlo, se destacan: las empresa que ofrecen y venden los
bienes o servicios y conforman los vendedores; el producto o servicio, que son los
satisfactores y atrayentes hacia el mercado; los compradores, quien necesitan
el producto y tienen dinero para comprar y disposición para comprar; el
espacio, que es el lugar físico o virtual donde se desarrolla el intercambio;
el tiempo en el que se realiza el intercambio. Según Bain (1959), el mercado
puede tener los siguientes elementos:
Figura
4. Elementos del mercado.

Fuente: el autor (2014).
La Figura 4
muestra los elementos que constituyen el mercado, donde se destaca que la
estructura es el conjunto de reglas de juego o interrelaciones que siguen los
participantes (compradores y vendedores). La conducta son los patrones de comportamiento
que adoptan los participantes. En algunos casos varían de un lugar a otro. La
actuación es el desempeño de las líneas de conducta que han trazado los participantes.
Los elementos anteriores son los que permiten que el sistema opere, las
personas solas no constituyen un mercado en el sistema de mercado, por esto es necesario
resaltar los siguientes aspectos:
Los actuantes son vendedores y compradores. Los productos que se comercializan son todos los artículos, servicios o ideas que se venden y se compran. Las metas son particulares de cada uno de los actuantes. El intercambio se hace a través de los intermediarios que ayudan al flujo de productos entre la producción y el consumo.
3.3
Mercado: tipos y características
Para
establecer el tipo de mercado y sus características, es necesario partir del
mercado actual, mercado potencial y la competencia, así:
3.3.1 Mercado actual.
Lo constituyen
todos los clientes o consumidores, o compradores, o usuarios actuales, es
decir, la demanda actual para los bienes o servicios en un momento determinado.
Los clientes actuales son aquellos que le hacen compras a la empresa de forma
periódica o que lo hicieron en una fecha reciente. Este tipo de clientes es el que
genera el volumen de ventas actual, se constituye en la fuente de los ingresos
de la empresa y consolida la participación en el mercado.
Los clientes
actuales se pueden clasificar de acuerdo con los siguientes criterios:
-
Según la actividad, existen: clientes activos e inactivos.
Los clientes activos son aquellos que actualmente facturan, es decir, que están
realizando compras o que lo hicieron dentro de un periodo corto de tiempo. Los
clientes inactivos son aquellos que realizaron su última compra hace un tiempo
atrás; este tiempo es relativo, para algunos casos un año y para otros varios
años, eso depende de los productos o servicios. Por ejemplo: en el caso de la
compra de un carro nuevo en un concesionario, hay quienes cambian de carro cada
año, otros cada dos o tres años o más, otros en un tiempo superior, pero siguen
siendo clientes activos. El caso es diferente si se trata de un supermercado,
ya que por lo menos cada mes las personas hacen mercado, si se pasa de dos o
tres meses, este comprador puede considerarse como inactivo. Se puede decir entonces
que los clientes inactivos son aquellos que dejaron de comprar en la empresa y
seguramente ya no necesitan el producto o servicio o compran en la competencia,
por insatisfacción, por precios más bajos o por otras razones.
-
Según la compra, hay los siguientes clientes: de compra
frecuente, habituales y ocasionales. Los clientes de compra frecuente realizan
compras repetidas con un intervalo corto de tiempo entre una compra y otra,
normalmente son clientes satisfechos con la empresa y con los productos o
servicios. Los clientes de compra habitual compran con cierta regularidad y en
intervalos no tan cortos. Los clientes de compra ocasional realizan compras
esporádicas y por única vez.
-
Según el volumen de compra, hay clientes: con alto
volumen de compra, promedio general, con bajo volumen de compra. Los clientes
con alto volumen de compra son aquellos que compran en una mayor cantidad que
el promedio de los clientes, su participación es muy significativa para la
empresa ya que el porcentaje de las ventas es alto, fácilmente pueden estar por
encima del 40 % de las ventas. Los clientes promedio general son clientes que
compran en una proporción promedio de los compradores de la empresa. Los
clientes con bajo volumen de compra son clientes cuyas compras están por debajo
del promedio de las compras de los clientes de la empresa.
-
Según la satisfacción, se clasifican en clientes satisfechos y clientes
insatisfechos. Los clientes satisfechos son los que sienten
que el producto o servicio cumplió con sus expectativas, y los no satisfechos
experimentan que los productos o servicios no colmaron sus expectativas.
3.3.2 Mercado potencial. Lo constituyen todos los consumidores,
compradores, usuarios futuros de los productos o servicios. Son los que no le
realizan compras a la empresa en la actualidad, pero que son visualizados “clientes
prospecto”, es decir, posibles clientes en el futuro, porque tienen
necesidades, poder de compra y muy seguramente voluntad para comprar. Se pueden
clasificar según el tipo de compra y según el grado de influencia.
-
Según el tipo de compra. Lo conforman: clientes
potenciales de compra frecuente, clientes potenciales de compra habitual y
clientes potenciales de compra ocasional.
-
Según el grado de influencia. Lo integran:
clientes potenciales de alta influencia, pueden
ser personas naturales o jurídicas, principalmente empresas; clientes potenciales
de influencia media, son clientes regulares; y clientes potenciales de
influencia baja, como las familias.
3.3.3 Competencia. El concepto de
mercado con sus diferentes acepciones que giran en torno a un proceso de
compraventa o intercambio de productos o servicios, se interpreta como aquella
forma de intercambio organizado en la que se compra y vende poniendo en
contacto a oferentes y demandantes, quienes confrontan sus intereses para
obtener un precio equilibrado.
Todo mercado
consta de cuatro elementos fundamentales: número de oferentes, número de
demandantes, bienes o servicios objeto de intercambio y el precio de los
mismos. La competencia es un determinante importante en el funcionamiento del
mercado. Esta se entiende como la situación en la cual los agentes económicos
tienen la libertad de ofrecer bienes o servicios en el mercado y elegir quienes
los compran. Así las cosas, la competencia consiste en que un oferente, sea
persona natural o jurídica, encuentra que hay otros que ofrecen también productos
iguales, similares, semejantes o sustitutos, es decir, que no es el único en el
mercado. En este tipo de situación los bienes o servicios cuentan con una
pluralidad de oferentes y demandantes. Tanto oferentes como demandantes se
encuentran en un escenario de libertad para ser preferidos por los consumidores
y estos, a su vez, para acceder a la oferta. En este orden de ideas, se deben
tener en cuenta los siguientes tipos de mercado:
-
Mercado de competencia perfecta. Es aquel en que
existe un gran número de compradores y vendedores de una mercancía, se ofrece
una cantidad significativa de bienes o servicios similares o sustitutos, no hay
control sobre los precios, el precio equilibrio se da cuando se iguala la
cantidad ofrecida con la cantidad demanda.
Las
principales características son:
• La
oferta y la demanda deben ser atómicas.
• Debe
existir plena movilidad de mercancías y factores productivos.
• A
las nuevas empresas que lo deseen y cuenten con recursos necesarios, no
se les debe
impedir la entrada en el mercado.
• Las
mercancías deben ser homogéneas. Los productores deben tener
un perfecto
conocimiento de todos los movimientos que ocurran en el
mercado.
• En
este tipo de mercado, en la medida en que un mercado cumpla con
las
características señaladas, será más perfecto, y en la medida en que no
cumpla con
dichas características, será menos perfecto o se alejará de la
perfección.
Mercado
de competencia imperfecta. La competencia imperfecta es
la situación
en la que un
solo agente o unos pocos manipulan la condición del producto y pueden afectar
de manera directa la formación de los precios. Las empresas que participan en
ese mercado pueden llegar a tener suficiente poder para afectar el precio del
mismo. Las consecuencias principales de este poder se relacionan con una
repercusión negativa en el bienestar de los consumidores y una pérdida de
eficiencia del mercado.
Las
principales características de este mercado son:
• El
número de oferentes en desequilibrio con la demanda.
• No
existe plena movilidad de mercancías y factores productivos.
• Pude
haber diferenciación de productos.
• No
hay plena libertad para que nuevos oferentes entren al mercado.
• No
existe perfecto conocimiento de todos los movimientos que ocurren en el
mercado, sobre
todo de los
demandantes. Es posible que los oferentes conozcan mejor los movimientos del
mercado aunque no en forma perfecta.
-
Mercado de oligopolio. Este tipo de mercado se presenta cuando hay
pocas empresas que orienten las decisiones en cuanto a producción y precios, lo
que influye en las utilidades y decisiones de las otras empresas que participan
en la industria. Las características de este mercado son:
• Unos
cuantos productores dominan el mercado, por lo que sus decisiones influyen en
la producción y el precio.
• Puede
haber o no diferenciación de productos (oligopolio perfecto e
imperfecto).
• Los
productores no actúan en forma independiente; sus relaciones son de
interdependencia ya que siempre tienen en cuenta las decisiones que toman sus
competidores.
• Existen
productos sustitutos semejantes a la mercancía que produce el oligopolio.
Ejemplo: producción de cigarrillo o de automóviles, entre otros.
3.4
Aspectos del mercado
El libre
juego de la oferta y la demanda es decisivo en el funcionamiento del mercado.
La definición de mercado destaca tres aspectos importantes: demanda, oferta e
intercambio.
Figura
5. Aspectos importantes del mercado.

3.4.1 La demanda.
Es el conjunto de personas, naturales o
jurídicas, con necesidades por satisfacer, dinero para comprar y voluntad para
comprar, requisitos indispensables para ser considerada demanda. Es además el
deseo de adquirir un producto, pero con el agregado de que se debe de tener la
capacidad para adquirirlo (económica, de acceso, legal, etc.). Sin embargo, el
mercadeo no crea las necesidades, pues estas son inherentes a las personas,
aunque el mercadeo orienta los deseos y estimula la demanda de determinado
producto o marca; por ejemplo: la necesidad de saciar la sed, que establece el
cliente entre los beneficios (funcionales, estatus y demás) que percibe el
consumidor del producto que se ofrece y los costos (económicos, tiempo,
esfuerzos, etc.) que representa adquirirlo. También se puede comprender la
demanda como la relación entre las diferentes cantidades de un producto, que un
consumidor estaría en capacidad de adquirir, suponiendo que todos los demás
factores permanezcan constantes.
La
demanda se puede estudiar desde diferentes ángulos, así: necesidades, perfiles,
hábitos y motivos:
-
Necesidades. Estas se encuentran en los clientes, personas
naturales o jurídicas, que están o no en condiciones de expresar su
inconformismo, o sus expectativas frente a los productos o servicios.
-
Perfiles. Asociados a características demográficas y
psicográficas de los consumidores, clientes o usuarios, como género, estrato,
estado civil, ingresos, nivel educativo, entre otras; y desde el perfil psicográfico,
variables asociadas con la psicología, como gustos, tendencias, preferencias,
inclinaciones, entre otras.
-
Hábitos. Son rutinas o costumbres ya establecidas de
los consumidores con respecto a la compra o uso de los productos o servicios.
Los hábitos se pueden estudiar con las variables: ¿qué, cuándo, dónde, cuánto,
para qué, por qué compran los consumidores?
-
Motivos. Son las razones o causas por las cuales un
consumidor o cliente siente la necesidad de comprar. Estímulos internos que
impulsan a comprar, consumir, adquirir. Los principales factores
motivadores, son: primarios, emocionales o psicológicos, y secundarios,
razonados o lógicos.
• Los
factores primarios, emocionales o psicológicos:
son aquellos que no requieren en un alto grado del uso de la razón, sino más
bien se producen por las emociones, sentimientos y deseos. Los principales
factores primarios, son:
El
autoconcepto,
Sentimientos
y deseos de posesión,
Solidaridad
o imitación, entre otros.
• Secundarios,
razonados o lógicos: requieren de un grado más alto de la razón
para
adquirir o comprar. Son aspectos o detalles que tienen los productos o
servicios
que impulsan a comprar. Los principales factores secundarios, son:
Utilidad
Economía
Estética
Comodidad
Salud
Rendimiento
y desempeño, entre otros.
3.4.2 La oferta. Es
el conjunto de satisfactores disponibles para ser adquiridos y que se pueden mostrar
en el portafolio de productos y servicios, en la mezcla de productos, es decir,
en todos los productos que las empresas ofrecen o vende. Existen otros elementos
como la simplificación en la toma de decisión de compra, la lealtad y la
jerarquización de beneficios, que han sido incluidos en el desarrollo de la oferta,
a través de las propuestas de valor orientadas a configurar productos y servicios
que satisfagan óptimamente las necesidades y deseos de los individuos a quienes
van dirigidas. La Oferta también es considerada como las diferentes cantidades
de un producto que los vendedores ponen a consideración de los compradores en
un determinado momento o periodo de tiempo. Son todos los productos y servicios
que los oferentes dejan a disposición de los demandantes. La oferta consolida
el portafolio de productos y servicios de las empresas.
Los
ángulos básicos para estudiar la oferta, son: cantidad
de producción, calidad de los productos, características, valor agregado y
elementos diferenciadores.
3.4.3 El intercambio.
Para resolver los problemas relacionados con la
necesidad de obtener un bien o servicio, los individuos recurren al
intercambio. Un individuo aislado debe obtener por sí mismo lo que necesita,
por lo que su consumo está restringido a lo que tiene a su alcance o a lo que
puede transformar por sus propios medios. Esto sería lo que ocurriría en una
sociedad primitiva caracterizada por la autosuficiencia. Sin embargo, cada
individuo puede poseer habilidades y distintos recursos y desea consumir bienes
diversificados, por ello la tendencia natural es a ponerse en contacto con
otros para cambiar aquello que posee por lo que necesita. El intercambio
implica la participación de una o más partes que ceden algo para obtener algo a
cambio, estos intercambios tienen que ser mutuamente beneficiosos entre la
empresa y el cliente para construir una relación satisfactoria a largo plazo.
Fuente: Moya, P. (2015). Introducción a la Mercadotecnia. Un acercamiento a la satisfacción de Necesidades. Tunja: Editorial UPTC. 168 p.
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